Ermita de San Joaquín

parroquia nules san bartolome y san jaime san joaquinLa devoción a San Joaquín fue impulsada en Nules por los carmelitas descalzos y debió de implantarse con bastante rapidez entre la población., pues en 1708, Ana Cavaller, hizo donación de un higueral que poseía en las afueras del arrabal del Portal de Valencia, situado al lado del camino Real, junto al puente del Olm, con la finalidad de que allí se construyese un ermitorio dedicado al Santo, con ermita, casa para el ermitaño y huerto para el sustento de éste.

El día 26 de diciembre del citado año de 1708 se colocó la primera piedra de la ermita y en el acto estuvieron presentes los miembros del Ayuntamiento, el Marqués de Nules y su primogénito.

La ermita debió de estar construida en poco tiempo y las gentes del arrabal del Portal de Valencia que, ocasionalmente, habían celebrado fiestas a Nuestra Señora del Carmen y a San Cristóbal, tomaron por Patrón a San Joaquín.

Además de las celebraciones propias de la festividad de San Joaquín , a la ermita se solía acudir en ocasiones especiales, sobretodo cuando se realizaban procesiones de rogativas; asimismo la ermita era el lugar desde donde, el día de la Vera Cruz, en años alternos, se procedía a bendecir el término.

Durante la ocupación napoleónica la ermita fue profanada y en parte derruida, por cuya razón José Salinas, obispo de Tortosa prohibió que fuesen reconstruidas sin su licencia. Dicha prohibición fue reiterada por su sucesor, durante la visita pastoral de noviembre del año 1716.

Sin embargo no pasaron dos años en que la ermita ya volvió a estar en condiciones de poder abrirse al culto, ya que en mayo de 1719 nos consta que allí se celebró una misa cantada de rogativas.

En 1910, cuando aun no se habían cumplido sus doscientos años de existencia, la ermita y casa del ermitaño se hallaban en estado ruinoso, por cuya razón el Alcalde, en fecha 21 de marzo, ordenó al ermitaño que la desalojase.

A partir de dicho momento el ermitorio fue derruido, y se inició la construcción de una nueva ermita que ha llegado hasta nuestros días.

En el año 1926 la nueva ermita, de estilo neogotico, cuyas obras había planificado mosén Trinitari Mariner, ya estaba terminada y fue abierta al culto.

Durante la guerra Civil fue destruido el retablo del siglo XVIII, que procedente de la antigua ermita se había trasladado a la nueva y la imagen de San Joaquín utilizada como tapón de uno de los portillos de la acequia.

Tras la guerra civil uno de los primeros actos que tuvieron lugar en dicha ermita fue el velatorio de los restos de los hijos de Nules asesinados durante la persecución religiosa en Algar del Palancia; en esa misma época la que era plazoleta y huerto de la ermita Regiones Devastados las destinó a plaza y calles adyacentes, mientras que con la construcción de la nueva N-340 se ocupo el otra parte, dejando solamente un resto al otro lado de la carretera..

A mediados de los años 80 del pasado siglo se adaptó el retablo de la Casa dels Alemans, que durante años había hecho las funciones de retablo del Santísimo en la capilla de la Soledad, como retablo de la ermita.

En la actualidad parte del resto de la huerta de la ermita, que partió la nueva N-340, incomprensiblemente, ha sido ocupado por una propiedad privada y el trazado de una calle.

Vicent Felip Sempere, Cronista Oficial de la Vila

Bibliografía:
Torres, 1994, pp. 239-241; Felip, 1998, pp. 33-36, 55-58.