Corpus Christi

La villa de Nules tiene la singularidad de celebrar tres procesiones eucarísticas; la primera de ellas es la del Corpus Cristi, que tenía lugar el jueves siguiente a la festividad de la Santísima Trinidad. Desde hace años se celebra el domingo posterior a la mencionada festividad.
En los “Manuals del Consell” más antiguos, mediados del siglo XVI, aparecen notas sobre el coste de las cintas con que se adornaba la custodia para la procesión del Corpus y la cera que en la misma portaban los miembros del Consell.
A principios del siglo XX, tras el canto de vísperas, al primer toque que anunciaba la procesión, las diferentes cofradías tomaban sus banderas, guiones e imágenes titulares y, desde la casa del clavario a quien le había tocado custodiarlos en los últimos cuatro meses, o desde la sede de la cofradía, se dirigían hacia la iglesia Mayor. En el caso de cofradías con clavarios, previa al traslado para la procesión, la imagen era expuesta en un dosel.

Previo a la salida de la procesión un carro recorría el trayecto que seguiría la misma cubriendo las calles con ramas de murta, romero y otras plantas aromáticas.
En la plaza se formaba la procesión, por estricto orden de antigüedad de las cofradías, la encabezaba la cruz parroquial, tras la cual seguía la cofradía más moderna; la última de las cofradías en el orden era la de la Misericordia, que se consideraba como la más antigua. Ante la cruz parroquial, que abría la procesión, iban los personajes conocidos como los «menats de bova», los cuales, vestidos con saragüells y camisa blancos, golpeaban el suelo de la calle con unos grandes manojos de “bova”, como símbolo de la necesidad de preparar el camino al Santísimo y eliminar todo vestigio del mal. Tras la cruz parroquial y antes de las cofradías desfilaban una serie de personas, vestidas a la antigua usanza, que llevaban los símbolos y representaban los patriarcas y personajes del Antiguo y del Nuevo Testamento. La custodia era llevada sobre andas que portaban ocho sacerdotes, bajo palio. La comitiva la cerraba la Corporación Municipal bajo mazas, cuyos miembros iban vestidos con blusa y la cabeza cubierta con sombrero, tras ella la banda o bandas de música.

La procesión salía por la puerta de la plaza Mayor, y hacía el itinerario que conocemos como la «volta»: calle Mayor, calle de San Antonio, travesía del Pou de les Rendes, calle les Rentes, calle Mayor y plaza Mayor. Al pasar la procesión por las calles, engalanadas con colgaduras y luminarias en los balcones y ventanas, y plantas a ambos lados de las puertas; al pasar el Santisímo, la gente se arrodillaba y descubría la cabeza, bajándola en señal de respeto al Santísimo.
Dado el respeto que existía hacia el Santísimo no tenemos conocimiento de fotografías en que se pueda identificar que la procesión recogida sea precisamente la del Corpus.

Vicent Felip Sempere, Cronista Oficial de la Vila

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